viernes, 30 de julio de 2010

Elemento

Por Gloria MiládelaRoca


















No albergues distancias

de tus labios, que brote río ninguno

estrangula tu oscuridad

torrente



palabra eterna de pliegues blancos

apaga la nada

con tu savia enredada en mis venas

teje noches en la raíz de la carne

martes, 20 de julio de 2010

JAMÁS


Por Beatriz Cocina (Uruguay)

Ese ómnibus la llevaría lejos: al país de nunca jamás.
Jamás volvería a verlo, a besar su rostro, a entregarle su amor.
Sus sueños de Cenicienta se habían desvanecido. Lloró sin consuelo todo el viaje.
Cuando el chofer gritó ¡destino!, ella se estremeció. ¿Qué destino?, se preguntó en silencio.
Bajó como un autómata. Con los ojos nublados y el cuerpo entregado caminó unos pocos
pasos.
De pronto un encendido abrazo la contuvo. Él besó sus lágrimas y también lloró cuando le dijo:
–Jamás te volveré a dejar…nunca.
Sí, era verdad, había llegado al país de nunca jamás.

PUBLICADO EN LA COLECCIÓN LOS CUADERNOS DE LAS GAVIOTAS
POR CÁTEDRA IIBEROAMERIICANA IITIINERANTE DE NARRACIIÓN ORAL ESCÉNIICA

lunes, 12 de julio de 2010

Revista Nagari número # 1



Nagari es una revista impresa que en estos momentos está preparando su número # 1 dedicado al tema de la ciudad en toda su extensión: a la ciudad jardín, la ciudad de los barrios, la de las aceras repletas o las vacías de los bulevares, a la inmigración del sur, a los bares nocturnos, a la mediterránea, a la de los países del este, al cementerio olvidado, al malecón o el paseo marítimo, a las favelas o ranchos de las colinas, la arquitectura monumental, el museo folclórico, el film noir del día a día, el agua del río que la cruza o la de la fuente que la aboca, a la ornamentación floral, el área metropolitana, a los ilegales, a los sin-casa, el mercado popular, el graffiti, el diseño objetual, a la ciudad americana, la polis griega, las cashbas del norte africano, a los guetos indígenas, las ciudades libres del desierto, la ciudad tropical, la colonial, la fortificada, la ciudad abierta, a la poesía urbana, al rincón particular en cada espacio, al arte al aire libre de las plazas, a las comunidades humanas que pueblan sus áreas…y cualquier tema que se pueda justificar relacionado con ello o que abra nuevas perspectivas a la hora de abordar este hábitat que la mayoría de lo humanos compartimos juntos en lo que hoy llamamos: la ciudad global.

Vamos a aceptar propuestas de trabajo relacionadas con la poesía, la ficción, el ensayo, el híbrido literario, la entrevista, la reseña, el género epistolar, la fotografía, el vídeo, el cine, el teatro, la danza, el diseño en todas sus facetas, la moda, la arquitectura, la música, y por supuesto todas las artes plásticas

Condiciones:

* Artes plásticas y visuales:
Deben ser enviadas en formato de imagen .jpg con buena definición, tamaño máximo
500 x 500 pixeles. y con acceso a la página web del autor para acceder a información

* Trabajos literarios
Van a enviarse en Word, Times New Roman, 12 pts a doble espacio.
Poesia: poemas de no mas de 30 versos de extensión ( 3 como máximo)
Ficción. cuentos o relatos máximo tres páginas
Ensayo: máximo 5 páginas
Reseñas y cartas máximo 2 páginas

Currículum:

Todos los participantes tendrán que enviar una biografía entre mínimo 400 y máximo 500 palabras con una foto.

Importante:
-La elección de los contenidos está sujeta al consejo editorial
-La fecha límite para la presentación de las colaboraciones es hasta el 15 de agosto de 2010

Eduard Reboll
Editor de contenidos

Por favor enviar los trabajos a estos dos correos electrónicos: alejandraferrazza@nagarimagazine.com
eduardreboll@nagarimagazine.com

Si necesitan más información: alejandraferrazza@nagarimagazine.com

miércoles, 16 de junio de 2010

Rabia

Por Osvaldo Figueroa


Porque corrió tu mano a hacer lo sucio...

Acto cobarde del espíritu.

Robar es un acto miserable

que sólo la necesidad perdona.

¿Justificas tu acción?

¿Acaso no sabías lo que hacías?

Un daño ignorado por completo.

Mataste el lado bueno

y desataste el oscuro,

tal vez el más arraigado en tí.

Condenaste a tu vida con el karma

de ser víctima algún día.

Cobarde, te adueñaste de lo ajeno,

te ensuciaste las manos

con tu pobreza de espíritu.

¿A dónde irás con lo mío?

Si al menos lo leyeras…

¿Podrías apreciarlo?

Jamás lo harás,

si lo hicieras…

devolverías esas noches

que no te pertenecen.

Mi sacrificado deleite

en tus miserables manos…

Ya no importa,

esta rabia que me ahoga

se disipa para no cohabitar contigo.

Lo que te llevaste

lo guardo en mi mente,

lo escribiré otra vez

y será un deleite repetido.

Te pensaré en instantes

y quizás te agradezca

por fortalecer mi espíritu.

Esta rabia cede…

y seguiré escribiendo cada noche

para no decirte las cosas

que hieren mi garganta.

jueves, 3 de junio de 2010

La Prisión

Por Omar Villasana


Jean Claude se sentó por un momento para recuperar la compostura.
No estaba acostumbrado al hostigamiento continuo del que ahora era víctima. Apenas habían transcurrido tres días desde que puso el primer pie en La Penitenciaría Nacional y ya era el blanco de las burlas de los internos.


Los hombres vagaban sin rumbo fijo dentro de la prisión, pero con la confianza de que por lo menos dentro de ella eran más dueños de los escasos tres metros cuadrados de prisión que les correspondía que de cualquier endeble cuartucho que pudieran habitar fuera de esos muros.
El sol golpeaba implacable dibujando las siluetas de los prisioneros, Jean Claude se secaba el sudor de la frente con un pañuelo que no tardo en cambiar de dueño.
- Vaya, pero que tela tan fina. - dijo Henri, un prisionero de 1.85 m y 95 kg de sólida musculatura.
- Servirá muy bien para limpiarme el trasero, aunque sólo sea una vez.
Jean Claude se le quedó mirando fijamente con rabia contenida.
- ¿Tal vez quieras ayudarme con la tarea? - repuso Henri, retándolo.
Jean Claude no tuvo más remedio que bajar la cabeza.

Su primera experiencia dentro de la prisión fue con otro interno que le pidió dinero. De mala gana ofreció un par de billetes y al notarlo el reo, en agradecimiento, le devolvió un par de golpes al estomago y un puntapié en el rostro cuya cicatriz todavía se perfilaba en el rostro de Jean Claude.
Nadie acudió a su auxilio en aquella ocasión, por eso guardo su enojo.
Nadie levantaría un dedo por él, ni siquiera los guardias.
Los guardias se mostraban más inquietos que Jean Claude.
Muchos de ellos eran ex militares que consiguieron ese trabajo una vez que la milicia fue desmantelada con la llegada de los cascos azules.
Nerviosos caminaban de un lado a otro sosteniendo levemente sus armas.
Algunos de ellos llevaban trabajando más tiempo en la prisión que el tiempo que algunos internos tenían purgando condena.
- Por lo menos sabemos donde se encuentran los criminales - bromeaban entre ellos.

Con mucho cuidado Jean Claude leyó la hora en su reloj.
Las cinco menos cuatro.
Lentamente se acercó a la salida, un guardia le abrió la reja, sin preguntas, sin protocolo.



- Y pensar que todavía me falta más de una semana para terminar las reparaciones de la instalación eléctrica - pensó para sus adentros.
- Merde - murmuró, mientras su figura se perdía en la incertidumbre de las calles de Port au Prince.

Interpretaciones




Un poeta está sentado en un café, escribiendo:
la anciana
cree que está escribiendo una carta a su madre,
la joven
cree que está escribiendo una carta a su novia,
el niño
cree que está dibujando,
el hombre de negocios
cree que está meditando una transacción,
el turista cree que está escribiendo una postal,
el empleado
cree que está calculando sus deudas,
el policía secreto
camina lentamente, hacia él.


Mourid Barghouti
trad. Mª Soledad Sánchez

martes, 18 de mayo de 2010

Japanese Death Poems


Japanese Death Poems

Gesshu Soko, died January 10, 1696, at age 79:


Inhale, exhale

Forward, back

Living, dying:

Arrows, let flown each to each

Meet midway and slice

The void in aimless flight --

Thus I return to the source.



Goku Kyonen, died October 8, 1272, at age 56:



The truth embodied in the Buddhas

Of the future, present, past;

The teaching we received from the

Fathers of our faith

Can be found at the tip of my stick.