jueves, 24 de marzo de 2011

CUENTOS DEL CONTADOR DE CUENTOS

Por Francisco Garzón Céspedes

HONRA



El contador de cuentos una vez más se negó a incluir, en su presentación, anuncios de mercaderías inservibles. Conocía la diferencia entre comunicar y vociferar. Esa noche se quedó con hambre. Un hambre acumulada por siglos.



VUELO

El contador de cuentos, al dormir, tiene una pesadilla. Habitará una isla desierta y sólo puede llevarse un objeto. Ni siquiera dos. Sí, tiene derecho a elegirlo. Sí, será cualquier objeto que él decida. Pero únicamente puede ser uno. No duda. Aferra con fuerza el diccionario.


Publicado por Ediciones COMOARTES, CIINOE/COMOARTES S. L. para celebrar el Día Internacional de la Narración Oral, en su Colección “Gaviotas de azogue” / 132, 20 de Marzo de 2011, Madrid, España.

martes, 22 de marzo de 2011

HYPNOTIC BOX / CAJA HIPNÓTICA

Video de Javier Hernández


Sinopsis: los planes de una noche de cerveza y televisión son interrumpidos por una extraña y breve llamada; una misión confusa comienza donde la realidad y la hipnosis conviven juntas.



viernes, 18 de marzo de 2011

El Sueño Americano



Por Omar Villasana

Mike entró al Bar del aeropuerto portando su uniforme camuflado del Ejército de los Estados Unidos de América. Varios parroquianos le abrieron paso, orgullosos de ver a uno de los suyos como guardián de la democracia y la libertad.

Un poco abrumado, Mike no había tenido tiempo de cambiarse pues estaba en tránsito a su destino final, tomó asiento en la barra.

-Muchacho, déjame invitarte un trago- le dijo un hombre que bien podría ser su padre.
Sin darle tiempo a contestar agregó:

-¡Una cerveza para este soldado que tiene sed! a mi cuenta por favor. Mi nombre es Wayne, ¿sabes? yo soy veterano. ¿Cuál es tu nombre y a donde te diriges?

Le preguntó mientras ambas miradas azules se cruzaron como un espejo separado por el tiempo.

-Me llamo Mike y voy al cuartel de Carolina del Sur antes de que me transfieran rumbo a Afganistán.

La televisión subió de volumen inesperadamente, imágenes de las manifestaciones de los maestros en Wisconsin (a los que les habían despojado de su derecho a huelga) se sucedían con rapidez.

-¡Malditos socialistas si por ellos fuera este país se lo llevaría el carajo! ¿Cómo se atreven a pedir pensiones y seguros de salud? encima pagados con nuestros impuestos. Deberían aprender de Mike que está dispuesto a sacrificarse por su país para que ellos puedan disfrutar de la democracia. ¡Salud por el Sueño Americano!

-Salud.

Respondió Mike sin mucho entusiasmo mientras recordaba como decidió darse de alta en el Ejército después de meses de buscar trabajo tras el quiebre de la empresa en la que trabajaba.

-Sólo espero que sea cierto aquello de que siendo Biomédico quedo exento de ir al frente de batalla- pensaba para sus adentros mientras daba el último sorbo a su cerveza y recibía una palmada de Wayne.

miércoles, 16 de marzo de 2011

TÚ ERES LA QUE SABE



Por Gabriel Xirgu I Javaloyes


Isabel tiene la guitarra de la espalda
Pulsada por los versos del poeta
Y sonríe con los parpados de madame Alexandra
Sus brazos son retoños de abedul
Guardan corazones y cantos de ruiseñor
Isabel tiene los ojos de bosque incendiado:
Acaricia su mirada con un rozar de alas
Y en la cabeza lleva el vuelo de los pájaros
Entre sentimientos encantados -nos encanta-
La visión que construye en medio de la destrucción
Isabel "Tú eres la que sabe"
La vida y la poesía es todo y es más
Que unas nalgas de manzana prolongadas
Por las piernas de una amazona
O la geometría adolescente de unos senos
Formando una sombra devoradora de sombras
Isabel tiene el vientre constelado de ternura
Los costados ondulados de olas
Y poderes sobrenaturales para sentirlo todo
Isabel abre las paredes y decora las ventanas
Y atrapa mariposas para reconstruirlas
Hace que en su casa se duerma en paz
Sin necesidad de morir en el sueño
Y no me importa despertar un segundo antes
Para reanudar mi vida de Apocalipsis
Isabel puede hallar la alegría donde gotea el dolor
Puede vivir más vidas que un gato mestizo
De los tejados de Estambul
Y sentar a Belcebú para enredarle la intención
Mientras come tallarines y le pone la cola al burro
Isabel es la dama de hierro y el aire más claro
Puede evitar la fatiga de nuestro ser mortal
Con el trino de un beso que toca el oído
Isabel puede transformar el vino en café
O en jugo de granadilla andaluza
Isabel puede evitar que llueva en Macondo
Y revertir las estampas del presente
Cruzando mi voz con sus dedos cruzados
Isabel puede salvar a todos los ateos indefensos
Ante las conspiraciones del bien y del mal
Y amar por los siglos de los siglos
Con la música profunda y grave de su voz.


Gabriel Xirgu I Javaloyes: Bogotá 1960. Administrador Educativo, Universidad Autónoma de Barcelona, Becario Andrés Bello en Proyectos Educativos en Investigación curricular 1986. Libros publicados: Mediodía de Ceniza (1998), Sacramento y el muertito de amor (2004). Beca Ministerio de Cultura Colombia 2006 Creación Literaria, Universidad Central de Colombia. Corresponsal UNIROM para Colombia, actualmente reside en la ciudad en Fusagasugá, Colombia.

viernes, 4 de febrero de 2011

De tu piel a mi Universo. Selección de Poemas de Kary Cerda


Fotografía de Kary Cerda


Sangre de Voz

Se ha vuelto sangre
el aire en los costados
ya no es la voz
lo que se escucha
es la palabra expuesta
derramada

sangre de voz
sentencia abierta

inunda mi oscuridad
lo más perfecto
lo más selecto y
soberano

es la palabra expuesta
derramada

Del libro: Usumacintamente. Mex. 2004



Para Besarla

Encontrar la nuca de la palabra

tan sólo para besarla


Del libro: De tu piel a mi Universo. Mex. 2010





Táctil Soledad

Beber
al borde de los poros
su tinta
tibia de táctil soledad


Del libro: De tu piel a mi Universo. Mex. 2010



Larga Distancia

Él llamó
porque no podía dormir

yo había llamado
porque no podía vivir


Del libro: De tu piel a mi Universo. Mex. 2010




Tierra Anegada


Cuando tú me miras
soy tierra anegada

Ave maravillada
por el sol negro de tus pupilas

Piel de desierto bendiciendo tus ríos
tus lagunas

Soy animal herido
cobijado entre tus brazos

Pero sobre todo soy
Mujer-Ceiba avasallada
por la jungla viril
de tu presencia

Del libro: Usumacintamente. Mex. 2004.


Kary Cerda, fotógrafa y poeta. Nace al sur de México en Villahermosa, Tabasco. A principios de los años 70’s se inicia simultáneamente en la fotografía y la poesía, práctica que continua ejerciendo hasta el día de hoy. Hacia 1976 recibe el entusiasta apoyo de Gustavo Sainz y de Vicente Leñero respecto de su trabajo literario y continúa explorando la fotografía hasta que en 1980 decide dedicarse profesionalmente a ella. Asimismo, consolida su formación en el área de las ciencias sociales, obteniendo la licenciatura en Sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México. Se traslada a vivir a la ciudad de París en 1979, donde estudia Fotografía en la Société Française de Photographie, en l´Ecole Photographique d´Enseignement Technique y con Scott Maclay en el American Center. Obtiene por oposición, la plaza de Auditor libre en Fotograbado en l´Ecole Nationale d´Arts Décoratives. En paralelo, realiza estudios de Maestría en Demografía en la Université de París I, Sorbonne; e inicia su formación con diversos maestros e institutos en Desarrollo de Habilidades Terapéuticas, en Francia, España, Bélgica y Suiza.

La Biblioteca Nacional de Francia elige su obra fotográfica para formar parte de su prestigiada Colección en 1987. Fotógrafa del Archivo de Galerías del Museo de Arte Moderno “Georges Pompidou”. Creadora del Taller Pedagógico de Fotografía “Zoom sobre Rodin” de los Museos D’Orsay y Rodin. Expone y coordina el Espacio Fotográfico anual del Salon de la Jeune Peinture, en el Grand Palais, a través de los grupos Kapala, Lumière y Emile Asa, de 1983 a 1988. Forma parte del comité de redacción de la revista Phératique, de 1983 a 1985. Miembro de la Unión de Escritores de Francia donde participó en el Comité Directivo durante varios años, siendo representante de la misma en Montreal, Canadá en 1988. Regresa a México en 1991. Ha participado en más de 100 exposiciones fotográficas personales y 300 colectivas en Francia, España, Italia, Austria y México. Ha dictado alrededor de 400 cursos y conferencias sobre arte y desarrollo personal; ha ofrecido más de 50 recitales de poesía y creado 2 espectáculos multidisciplinarios. Desde 1982 integra la poesía a sus exposiciones fotográficas. Se han publicado más de 20 Libros ilustrados con sus fotografías, 4 con sus poesías y un CD con sus poemas traducidos en canción.

lunes, 31 de enero de 2011

Libros de artista y óleos de Isabel Sevillano


Dentro, fuera


Libro basado en el concepto de lo que está dentro, está fuera, este libro es continuación de una serie de óleos partiendo del concepto de las ventanas.








El paso del tiempo en azul

A través de unos ojos azules se expresa el paso del tiempo, y no sólo el físico, expresado por el mapa y las isobaras, sino ese paso del tiempo en la mirada, en el interior, en la vida de cada ser humano.

Limpieza, viveza, deseos de vivir, inocencia en la mirada de un niño. Mirada de la juventud, explosiva, con fuerza, remarcando rasgos, energía viva, abierta al mundo que vive. Y por último la vejez, la sabiduría, la pequeñez de la mirada, la expresión de una vida pasada, dulzura, paz y casi vuelta a la niñez.











Muestra de la serie Soledad de más de sesenta óleos basados en la lectura de "Cien años de soledad " del escritor colmbiano Gabriel García Márquez.



Melquíades



La casa de los Buendía



Retrato de familia



Remedios la Bella




Isabel Sevillano,Valladolid, España. Diplomada en Ciencias de la Educación, en la especialidad de Ciencias Humanas, Universidad de Valladolid. Desde pequeña asiste a clases de dibujo impartidas por el catedrático de Bellas Artes Don Asterió Vivero. Posteriormente inicio sus estudios de Bellas Artes en la Universidad de Salamanca y en Talleres de Arte en Valladolid, en la Fundación Esteban Vicente en Segovia, y en el Taller de Grabado Calcográfico de la Diputación de Valladolid.

Isabel Sevillano es una artista polifacética tanto por la variedad de técnicas, óleo, pastel, acrílico, crayón, grabado calcográfico, serigrafía…, como por la diversidad de proyectos y trabajos realizados. Entre ellos se destacan: ilustraciones para libros. Libros de artista. Colaboraciones con dibujos en prensa. Diseño de monotipos para etiquetas de vino. Obras de pintura en troncos de árboles , para instituciones y espacios públicos. Carpetas y ediciones de grabados calcográficos para la Universidad de Valladolid, el Instituto de Estudios Europeo y el Museo del Vino .Peñafiel. Valladolid. Realización de Exlibris. Diseño y realización de Premios en serigrafía.

Ha participado en exposiciones colectivas en Valladolid, Segovia y Palencia. Exposiciones individuales en Valladolid, Palencia, Santander, Segovia, Soria, Málaga, Madrid y Paris. Tiene obras en colecciones privadas de Brasil, Ecuador, Málaga, Madrid, Santander, Valladolid, Valencia etc., y en el Ayuntamiento de Valladolid. Patrimonio Artístico de la Junta de Castilla y León. Colección de Arte de la Concejalía de Cultura de Cantabria. Fondos de Arte del Museo del Vino de Valladolid. Colección de Arte Contemporáneo de Caja Madrid. Colección Particular de S. A. R. Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias. Fondo de Arte de la Universidad Carlos III de Madrid. Colección de Arte Contemporáneo del Colegio de España en La Cité Universitaire de Paris. Patrimonio Nacional de la Casa Real y en la Colección Particular de S. M. la Reina Doña Sofía.

miércoles, 26 de enero de 2011

Tarde y fastidio

Por Mario Capasso

De dónde le vendría esa idea, la tarde como un fastidio de sol, si la mañana había transcurrido en el departamento con aire acondicionado, la botella y el cenicero bien a mano, con algunas fotos sobre el sillón y otras desparramadas por el piso. Si allí adentro había mirado por primera vez en años esa película de vacaciones los tres, rescatada vaya a saber cómo y para qué. Y si recién había estacionado el auto flamante y sólo lo separaba una cuadra hasta llegar a la plaza y ahí nomás, cruzando. Pero al sol debía sumarle el humo de los escapes entrándole como si fuera una novedad arrastrándolo a toser sin reconocerse en la tos, como si el que tosiera fuese aquel perro yéndose quién sabe adónde, o esa estatua condenada a permanecer, o el árbol que ahora le sirve al perro y ensombrece una parte de la estatua. Tosía pues, y resultaba absurdo, como absurdos se le antojaban los pensamientos de los últimos tiempos mientras caminaba siempre tan elegante por fuera, tan traje de corte inglés y corbata de seda, la piel bronceada a propósito en sesiones de doce minutos sin fastidio. Pero qué hacer ahora y aquí con los recuerdos, a quién recurrir cuando se descubre la soledad adentro, si ya es tarde y los muertos no pueden oír lo que no quiso, y los padres se fueron y no les ha preguntado si el abuelo era bueno o jugador o borracho. O si la guerra los había hecho andar descalzos antes que uno, buen hijo que había hecho carrera, les pagara el mejor lugar para verlos poco en horas de visita cada vez menos. La calle se mostraba entonces como la tarde misma, se diluía en un fastidio de gente al sol y de vehículos que echaban humo a su paso y él llegaría con demora y no importaba, pues temprano sólo llegan los perdedores, los que bajan la vista cuando entra para ser insultado en silencio, pues así lo reciben aquellos sobre los cuales lo ignora todo, y si alguna vez les rescató por casualidad algún nombre lo olvidó al instante por un asunto urgente que reclamaba atención. Es así nomás. Uno entra al banco por costumbre o para huir de los fantasmas, porque desde hace, ¿cuánto?, ¿y antes?, cómo era antes que no era lo mismo que ahora, cuando despilfarra su indiferencia contra clientes y subordinados, a los que ve y les da la mano y cuando aprieta el puño no hay fuerza, hay apenas un gesto blando, tan blando como inútil. Y puesto a decidir en su puesto debería hacerlo todo de nuevo, repetir cada movimiento como la primera vez, aunque hoy los pensamientos absurdos intentan trabarlo. Pero no hay salida que valga, debe resignarse a recibir a esas damas o a esos caballeros que lo tratan con cortesía, pues lo saben portador de las llaves del banco, aunque ya está cansado de lo que tanto le gustaba, cuando le pasaban un sobre blanco o gris o qué diferencia hay, si servía para comprar la felicidad a largo plazo y bajos intereses. Los señores gerentes son poderosos en ese instante, cuando negocian un expediente y lo firman o no, y si lo firman estampan sello y sonrisa y apretón de manos. Pero por qué maldición le toca atender justo hoy, con estos recuerdos como animales infatigables, a la señora que ya ve venir, con joyas hasta en las piernas para impresionarlo y chico rubio a su lado, y un velo se descorre en alguna parte e imagina que a lo mejor el chico podría parecerse, y se pregunta por qué no le aceptó esa vez la invitación para jugar al dominó y le dijo no al hijo, si el cansancio derivaba apenas de unas copas o de alguna secretaria a deshoras. Y por qué se negó a mirar cada día el cuaderno de clase e ignoró los dibujos en las paredes, y cuando los quiso mirar no encontró los cuadernos y las paredes se habían desmoronado, y ya no existía el hijo, existe quizá un ser desconocido, con barba y anteojos le pareció una vez a lo lejos, cuando no se atrevió a cruzar la calle. Entonces el hijo es un milagro crecido sin él, cómo ha podido ser sin él y ahora es sin él no sabe dónde. Y no hay remedio, se inclina y firma la solicitud de señora enjoyada con chico rubio y piensa que todo es lo mismo, la vida no tiene garantía y pase el que sigue, y si no sigue nadie mejor, porque alguien se acerca con bandeja y un café no pedido y lo saluda, cómo le va, señor, y él no adivina si ya le ha respondido algo o si acaso debe contestarle con la seriedad de antes pero no de ahora, cuando los recuerdos vuelven y lo llevan a una escena de allá lejos en el tiempo, te acordás Irene, en una mesa en un bar en una mañana con fastidio de sol en las mejillas de ella que dice no comprender cuando él le ha dicho ya es muy tarde, cómo tarde, te resistís Irene, y uno inventa algo para justificar palabras que se le descuelgan de la boca, fatales y huecas, como si un eco repitiera lo que no hubiera debido decir. Pero ya es la hora, el tiempo se ha cumplido y corresponde irse, aunque antes se impone la impostergable reunión para darles oportunidad a dos o tres de los que más lo odian de que le rindan cuenta y pleitesía y le recuerden que defienden con su honra y dedicación los intereses del banco. Ellos no saben de su desinterés de hoy por los intereses y tampoco que sólo le importan ahora las deudas contraídas en su vida y de las cuales no acierta a distinguir la caja para pagar. Y después existe de nuevo la calle, donde ya no asoma el sol y donde el humo ya no lo hace toser aunque el fastidio sigue firme adentro del que camina entre la gente, y la gente lo empuja a mirar una iglesia y a pensar si Dios alguna vez amenazó con decirle algo y Él tampoco tuvo tiempo. Entonces la tarde casi noche es una larga caminata hacia el bajo, rumbo al puerto, para qué. Y cuando llega la vida es un embrollo y hay una brisa y un barco alejándose, e imagina que quizás un rato antes y ese barco le hubiera servido aunque tal vez aún, porque ve sus luces yéndose y la memoria es un fastidio sobre el escalón que parece no acabarse y es un abismo de padres que se fueron antes de y de hijo que creció sin y de amor de Irene abandonada en una y el murallón es sólo un salto y entonces ya no es más ni la brisa ni el grito.



Cuento incluido en el libro “El futuro es un tropel absurdo”, 1999.