Por Gloria MiladelaRocaRojo intenso en la piel
detiene el tiempo de silencios
miradas que se olvidan del lugar
atienden un poema
engrandecido por un vals
hierbas escogidas
habitación inexplorada en un país eterno y mudo
abre sus puertas y celebra
Hubiera preferido omitir este participio pasado que inaugura mi carta, en nombre de la dignidad. Pero el respeto hacia tu persona, corresponda o no su merecido aprecio, permanece aún en mí y me acompaña como hombre, incluso, en los momentos más fríos de mi vida.
Aquel sábado de agosto, el aire cenaba con los hechos de un pasado y, nosotros, contemplamos el mar con la misma edad que cuando nos conocimos. Corría el viento por la bahía con una fuerza mansa y solemne. Vino a vernos y se quedó. Huía entre tus rizos libre y mi mano lo detuvo como el cuco de un reloj hacia las doce . Las caracolas y las medusas dormitaban en la orilla misma de la playa. Iniciamos el andar hacia un faro rojiblanco. Cerca del agua, las tumbonas y los niños marcaban la geografía del verano, los barcos de recreo se fundían con el verde espeso y la marea. Los dos vimos, la entrada de la tarde sin dar tregua a ningún vocablo; éramos, un uno de dos, y dos cuando quisimos ser uno. Fue una jornada con la memoria de un amor que siempre hubo.
¿Por qué esta alegoría a un paisaje que ya no existe? ¿ Por qué te nombro repetidas veces el estío en este enero de peces muertos? .
Estoy seco Ana. Lacio de ideas. Si algo necesito de ti es una silla: escucharte será un privilegio para mis manos dulces.
Atentamente decirte:
... no iré amor; pesa demasiado tu sombra .
en el dulce baúl de mis recuerdos
y al hallarte, tus labios he besado,
el número de veces no me acuerdo.
Esto encendió el deseo de tenerte
y desnudé tu cuerpo con premura
quemándome en pasión de solo verte
(esto de darte amor,... es mi locura).
Allá tu estás mi amor,... yo solitario
confundo a "realidad" con "espejismo"
cabalgo en este sueño hermoso a diario
preso de tus montañas y tu abismo.
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Por Rolando Jorge
Hacia finales del pasamanos
muere lejos
con destino
conducido
por pensamientos
a cierta preciosidad
Quien se suicida
en galería soleada
llamándose Myrn
roba azúcar
en medio de Venecia
Allí atisba
enfermedades
sólo de escritor
Luz de rododendro
entre edredones y tetas
y primogénito
deabajoparriba
no tiene
ni Elí
ni Samuel
ni muchacho
que juega.
By Paul Jordan'Tis true I love you
that much is clear
yet why must I detest you so?
'Tis no more than proof my dear
that I will never let you go
by far or near or tempest
storm of gale or foghorn's wail
I will always at your side
be thine by mire and temptress
you and I your sire
though we midst die and burn
in fetid fire
by passions not at all controlled.